La importancia del agua y su temperatura en el té

Según un antiguo proverbio chino, el agua es la “madre del té”. Ya que constituye el 99% de una taza de té, algo de verdad hay en ello. La calidad del agua con la que se realiza la infusión tiene un gran importante impacto sobre el sabor del té. Para sacar lo mejor de las hojas del té, utiliza agua embotellada o filtrada, con pocos residuos secos y calentada hasta la temperatura adecuada dependiendo del tipo de té que vayas a infusionar.

La lluvia, la contaminación y el acuífero local afectan sin excepción a los surtidores de agua locales, sean rurales o urbanos. Estos factores influyen sobre el contenido mineral y oloroso del agua y su pH: la medida de 0 a 14 de acidez (en el extremo inferior) o alcalinidad (en el extremo superior) en los líquidos.

Por lo general, el agua tiene un pH neutro de 7, pero en ocasiones, el agua del grifo puede ser un poco demasiada alcalina o ácida para el té. Además, el agua del grifo contiene gases disueltos que tal vez tengan olores o puede tener exceso de minerales, lo cual puede esconder los delicados sabores en la infusión de las hojas del té.
El agua óptima para el té tiene un pH neutro de 7, bajo en contenido de minerales disueltos y nada de clorina u otros olores gaseosos.

Las mejores opciones para preparar té son:

Agua de manantial embotellada:

No confundir con el agua mineral, que no es adecuada debido a los minerales añadidos; busca agua de manantial con un contenido de sal mineral disuelta de 50 a 100 partes por millón como máximo.

Agua del grifo filtrada:

Las jarras con filtros de agua portátiles funcionan bien para filtrar olores y minerales indeseados en el agua del grifo. Cambia el filtro según se recomiende.

La temperatura del agua

Dar con la temperatura adecuada del agua resulta ser clave para hacer una buena taza de té. Una hoja verde fresca y frágil se escaldará si se le vierte agua hirviendo por encima; los tés parcialmente oxidados, como los oolongs, necesitarán más agua caliente pero no hirviendo, y los tés negros completamente oxidados necesitaran agua hirviendo para liberar sus sabores. Si no dispones de una tetera de temperatura variable, hierve el agua y déjala reposar en la tetera con la tapa abierta durante 5 minutos para los tés verdes blancos y amarillos, 3 minutos para el oolong, y 2 minutos para el pu’er y otros tés más oscuros.

Cada uno de nuestros envases de tés ZEEN, te indican con claridad a que temperatura has de infusiones idealmente ese té y durante cuanto tiempo. Atente a esas instrucciones y disfrutarás de un té con un sabor y matices extraordinarios.

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